30/06/2022

Reconocimiento a los maestros que dan el 100%

Escrito por: Verónica Spross

Guatemala, 30 de junio del 2022

La profesión docente puede ser considerada la más importante de la sociedad, porque los educadores son los responsables de formar a los ciudadanos de un país, con las competencias y destrezas que requieren para desarrollar su máximo potencial como personas. Además de velar por los conocimientos y áreas curriculares principales como matemática y lectura, también tienen a su cargo los demás campos del saber incluyendo ciencias naturales y sociales, expresión artística, productividad y emprendimiento, tecnología y educación física, entre otros.

Además de las competencias curriculares el docente debe velar por el desarrollo de las destrezas blandas, que son muy importantes en el mundo del trabajo, como son responsabilidad, puntualidad, trabajo en equipo, capacidad de adaptación al cambio e innovación, espíritu emprendedor, para mencionar alguna de las más valoradas.

Actualmente su función es la del facilitadores del aprendizaje. En el siglo XXI los profesores ya no dictan la clase, como se hacía en el siglo XIX o incluso en el XX, sino que guían a los estudiantes para que sean ellos los protagonistas de su aprendizaje, el cual se va construyendo con por medio de las distintas estrategias pedagógicas y actividades que conforman el proceso educativo, sea en el aula o en la modalidad híbrida actual.

El informe reciente elaborado por el Banco Mundial y la UNESCO, presentado a nivel latinoamericano en un evento virtual organizado por el Diálogo Interamericano señala los grandes desafíos que enfrentan los docentes tras dos años de la pandemia del COVID-19. El principal de estos se refleja en los insuficientes aprendizajes alcanzados por los niños y jóvenes, dada la falta de presencialidad en las escuelas. El estudio señala que de no actuar ahora, a largo plazo, se tendrán consecuencias en el desarrollo de toda esta generación, incluyendo menores oportunidades laborales y menores ingresos futuros a lo largo de su vida laboral.

El segundo reto en la región latinoamericana es el de la deserción escolar. En varios países es una seria preocupación; en Guatemala parece ser más un tema vinculado a la secundaria, dado que en la preprimaria y primaria la entrega de la alimentación escolar a las familias, ha sido un compensador social y un incentivo para motivar la permanencia en la escuela. Los datos indican que la cobertura en la preprimaria, en la mayoría de departamentos, ha aumentado en relación con el año prepandemia. No así en el nivel medio, donde es un tema al cual debe ponerse atención por parte de los profesores, y por ello las estrategias de retorno de los estudiantes ausentes resultan clave.
Por ello, la labor docente en la actualidad debe más allá del deber, con liderazgo, preparación para las estrategias educativas requeridas para la modalidad híbrida, entrega y vocación para apoyar a los estudiantes de manera personalizada, lo cual les permita recuperar aprendizajes y acelerar el paso para alcanzar las competencias en el grado en el cual se encuentran. El diagnóstico realizado en 2021 en cada centro educativo arroja datos claves de cómo y a quiénes se debe apoyar con prioridad. Un reconocimiento a todos los maestros preparados y comprometidos con el futuro de Guatemala, que se entregan de corazón para que sus alumnos desarrollen todo su potencial, y que a pesar de las carencias o de las deficiencias que enfrentan en su contexto dan el 100 por ciento.

Artículos, Expertos
About Verónica Spross de Rivera