11/07/2022

No más deuda para pagar funcionamiento público

Escrito por: María del Carmen Aceña

Guatemala, 11 de julio del 2022

Recientemente se comentaba que el Congreso de la República estaría conociendo y aprobando un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con el objetivo de mejorar la capacidad del gobierno para implementar un programa de gestión de riesgos de desastres y contribuir a amortiguar el impacto que los mismos tendrían sobre las finanzas públicas de US$400 millones.

Pocos tienen información de la política de endeudamiento del país, cómo se conforma la deuda pública, para qué se utiliza y si ya se llegó a su límite. Aunque es un tema denso se puede hacer una similitud a nivel individual, familiar o de un pequeño negocio. Al igual que el gobierno, se tienen ingresos y gastos. Todos debieran tener un presupuesto de corto, mediano y largo plazo, y ajustarse conforme sus ingresos.

Por ejemplo, si una persona tiene un empleo, pero gana menos de lo que desea gastar, carece de ahorros y no tiene un ingreso adicional (como remesa, subvención o pensión) puede optar por endeudarse, vender un activo o gastar menos -sin embargo, esto dependerá de sus planes a futuro. Similar debiera darse en los presupuestos familiares: los ingresos y sus fuentes deben estar claramente establecidos y los gastos francamente planificados. En el caso de los negocios, es parecido. Por ejemplo, un propietario de una tienda de barrio deberá contar con plan de negocios que contemple la proyección de ingresos y gastos realista. Es importante que si se incurrirá en una deuda esta sea para mejorar su productividad. Puede adquirir un local, invertir en la expansión de su negocio, en capacitación, o para sustituir una deuda con mayor tasa de interés. Ahora bien, si no le está alcanzando para pagarle a sus empleados ¿prestaría para mantenerlos o cambiaría de estrategia?

Hay varias formas de conseguir dinero prestado. Puede ser por la vía de un familiar, amigo, socio, organizaciones o personas -no reguladas; o por medio de una tarjeta de crédito, un préstamo bancario o de una cooperativa. El reto no está en pedir presentado, sino el contar con los recursos a futuro para cumplir tanto con el pago de los intereses como del capital. Los intereses representan el precio a pagar por utilizar una cantidad de dinero durante un tiempo determinado, y la tasa depende del plazo y el riesgo. Cada individuo o negocio van adquiriendo un récord crediticio. Un individuo o un negocio pequeño pueden tener varias deudas con distintas tasas de interés y plazos. La clave es ser realista respecto a los ingresos a futuro, no caer en mora -de lo contrario tendrá serios problemas- y conocer sus límites.

El comportamiento de la deuda pública es similar. Existen calificadores internacionales que analizan el riesgo que los países tienen. En el caso de Guatemala se evalúa desde 1997. Aunque no se encuentra entre los mejores, ha permanecido estable. Cabe destacar que luego de la crisis financiera internacional el país no sufrió un deterioro en sus calificaciones, cuenta con un buen historial crediticio y se ha mantenido en el tramo más alto de “grado especulativo” de las principales agencias de calificación crediticia.
¿Por qué se endeuda el país? En los últimos años los ingresos del fisco no han sido suficientes en relación con el gasto público; cada año el país se endeude más por su déficit fiscal. Guatemala ha recurrido constantemente al endeudamiento público dando como resultado un incremento significativo del saldo de su deuda. Esta pasó en las últimas dos décadas de 10% de la producción nacional a 31%. Según un análisis reciente del Fondo Monetario Internacional (FMI), la deuda actual del gobierno central es sostenible, sin embargo, no incluye potenciales pasivos contingentes.
¿Cómo se compone la deuda? Un estudio del CIEN del proyecto #AlertaPresupueto señala que cada vez es menor el porcentaje de la deuda pública que se encuentra expuesta a una depreciación del tipo de cambio (73% en 2004-2007 a un 45% en 2021 en moneda extranjera). Hay una tendencia de contar con un menor porcentaje de la deuda expuesta a la volatilidad de la tasa de interés variable en los mercados de capital al pasar de un 32% en 2004-2007 a un 16% en 2021. En la mayor parte del tiempo se ha privilegiado el recurrir al endeudamiento interno. Se resalta que no se conoce la política de endeudamiento del país ni un plan con respaldo legal a futuro.
¿Qué se financia con la deuda pública? Guatemala ha privilegiado financiar con deuda pública los servicios de la deuda pública, sin embargo, lo más revelador del estudio del CIEN es que existe una tendencia desmedida en la última década a financiar gastos de funcionamiento (empleados y pactos colectivos) con deuda, sacrificando la inversión. Hace dos décadas la deuda se utilizaba en su mayoría para financiar inversión (54%) y actualmente es casi una quinta parte (21%); mientras que el gasto en funcionamiento pasó del 4% en periodo 2004-2007 al 40% en el año 2021.
¿Qué se recomienda? Seguir fortaleciendo las instituciones para mantener y mejorar la calificación del país a nivel mundial. Dada la incertidumbre que se vive actualmente, se recomienda un uso prudente del endeudamiento público y no perder de vista la necesidad de mejorar en el futuro el crecimiento económico y el desarrollo social. Importante lograr un marco fiscal de mediano plazo que cuente con el respaldo legal para que las decisiones multianuales sean las que pongan límites a las decisiones anuales y ajustarse al marco de mediano plazo. Determinante continuar con una gestión de la deuda pública que logre un adecuado balance entre sus costos y garantizar que el uso de la deuda pública será socialmente rentable para el país. Es imperante adoptar formalmente la “regla de oro” de las finanzas públicas y no utilizar el endeudamiento público para financiar gastos de funcionamiento. ¿Está de acuerdo que el país se endeude? ¿Cómo reducir los gastos de funcionamiento? ¿Qué proyectos debiera priorizar el gobierno para endeudar al país?

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