02/04/2019

Empleo: De promesas no se vive

Escrito por: Hugo Maúl Rivas

Guatemala, 02 de abril del 2019

 

Aunque mucho se habla acerca de la importancia de generar empleo productivo, sobre todo durante las campañas electorales, poco se dice acerca de cómo lograrlo. Más allá de aburridas repeticiones de las propuestas de siempre, poco se dice acerca de la estructura productiva actual y su capacidad para responder a este desafío. La cantidad de factores negativos que se han acumulado durante de décadas de olvido, inacción y negligencia, pasan hoy su factura a la capacidad del país para generar empleo productivo formal en gran escala. De manera que la gran mayoría de guatemaltecos se ven obligados a recurrir a la informalidad para procurarse un ingreso. Dependiendo cómo se mida, de las casi siete millones de personas que se contabilizan dentro de la Población Económicamente Activa –PEA– o de los cuatro millones de personas que reportan ser asalariados en las encuestas, solo poco más de un millón trescientos mil de ellos laboran en ocupaciones en donde su contribución individual al proceso productivo hace factible que un empleador esté en capacidad de pagarles el salario mínimo, seguro social y demás pagos adicionales que manda la ley. El resto labora en la informalidad: trabajadores por cuenta propia; empleados en micro y pequeñas empresas; jornaleros; trabajadores familiares sin pago, u; otras ocupaciones. Todas estas, en su inmensa mayoría, ocupaciones de baja productividad y bajos ingresos.

El desafío de generar empleo productivo formal y mejor remunerado masivamente requiere una transformación productiva orientada a promover actividades productivas intensivas en mano de obra no calificada; con capacidad ilimitada de crecimiento en su producción; que dependan de tecnologías generadoras de trabajo; que produzcan bienes y servicios de mayor valor agregado, y; que puedan escalar gradualmente en productividad y sofisticación. Ante las dificultades existentes para crear y mantener el empleo en este tipo de actividades, los sectores que generan la mayor parte del empleo formal gradualmente han sustituido trabajadores por máquinas; adoptado tecnologías ahorradoras de mano de obra, y; reducido la cantidad de trabajadores al mínimo necesario. La estructura económica formal de hoy en día, difícilmente podrá hacer frente al reto de la generación de empleo a los niveles que se necesita; los incentivos existentes no están orientados para la creación de empleo productivo formal en gran escala; mientras estos incentivos no cambien, las válvulas de escape seguirán siendo las mismas: informalidad y emigración. Mientras tanto los guatemaltecos seguirán buscando ocupaciones en actividades de baja productividad, poco sofisticadas y con pocas probabilidades de crecimiento.

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